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7/3/16

Mousse de fresa fácil y rápida

Seguro que te ha pasado alguna vez que has comprado una hermosa caja de fresas y no ha dado tiempo de comerlas todas en su esplendor. Empiezan a ponerse pochas poco a poco y al final se van a la basura.
Con la fruta que empieza a pocharse puedes hacer mermeladas, dulces, salsas y mousses; cualquier cosa que no requiera la presencia de la fruta entera. Simplemente hay que eliminar los trozos malos y aprovechar lo que todavía está bueno. 
A mí, esta vez, me ha quedado alrededor de un cuarto de kilo de trozos aprovechables de fresón de Huelva y eso no se tira, para nada.
Como me faltaba tiempo, opté por una solución rápida. En unos 10-15 minutos tenía listas unas estupendas copas de mousse de fresas. 
No es una mousse al uso, ya que la mousse lleva clara de huevo montada a punto de nieve y nata montada, incluso gelatina cuando se va a consumir más adelante y no se desea que se baje. 
Esto es más bien nata montada con puré de crema, pero la textura se acerca a la mousse y queda un delicioso postre.

Ingredientes para 5-6 copas:

Unos 250g de fresas limpias o trozos de fresa (o fresón)
60 g de azúcar glass
400 ml de nata para montar
Sirope de fresa o chocolate
Virutas o fideos de chocolate







Preparación:

Limpia las fresas o fresones desechando las partes que no sirvan. Cuanto mayor sea la proporción de fresas con respecto a la nata, más intenso será el sabor, pero no te pases porque te licuará el resultado.
Pon las fresas en la picadora o en el vaso de la batidora y licúalas lo más posible. 
Si no tienes azúcar glass puedes prepararla si tienes un molinillo de café, algo muy recomendable en el equipamiento básico de tu cocina. Pon la cantidad de azúcar en el molinillo y redúcela a polvo.
Mezcla la mitad del azúcar con las fresas.
Vierte la nata, que debe estar muy fría, en un bol grande, añade el resto del azúcar y bate con las varillas hasta que empiece a espesar. 
Ve añadiendo poco a poco el puré de fresas sin parar de batir hasta que esté montada muy fuerte.
Adorna las copas con unos chorros de sirope.
Llena la manga pastelera con la mousse y rellena las copas.
Si no tienes manga pastelera, llénalas con una cuchara, no te quedará igual de estético pero está igual de rico.
Pon unos fideos de chocolate por encima y al frigorífico hasta el momento de consumirlas.

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